28.5.07

La Ilíada

Llevo un tiempo atrapado en una de esas proposiciones de principios de año que la mayoría hacemos. Perdonar la broma fácil pero me está resultando toda una odisea terminar la Ilíada. Y lo curioso es que el libro me gusta, me gusta mucho pero lo que sucede es que los acontecimientos transcurren tan despacio que uno parece que no avance.

La lucha entre Aquiles y compañía contra Héctor y los suyos es narrada por Homero con un detalle increíble. Los versos que constituyen la Ilíada reflejan minuciosamente la crudeza de la guerra y las emociones de los hombres que participan en ella.

Una de las primeras cosas que salta a la vista es la importancia del pillaje en tiempos homéricos. Prácticamente en casi todos los combates la secuencia es la siguiente: A se encuentra con B, A ataca a B, a B se le desatan las rodillas (muere) y finalmente A le quita las armas a B.
Incluso entre los aliados de un mismo bando el botín de guerra es motivo de discusiones por
ejemplo Aquiles y Agamenón tienen sus más y sus menos por la bella Briseida. Parece que la cuestión monetaria es tan importante como el hecho de devolver Helena a Menelao.

Pese a que la Ilíada está escrita desde el lado griego no puedo evitar sentir cierta simpatía hacia Héctor. El héroe troyano hace todo lo que puede por salvar a su ciudad del asedio aqueo al que ha sido sometida por las irresponsables acciones de su hermano Paris sabiendo que hay pocas esperanzas de alcanzar la victoria.

Me dispongo a empezar el canto XII de XXIV y las cosas parecen estar bastante equilibradas, los troyanos se disponen a asaltar la muralla que protege al campamento griego, aunque claro, ya sabemos de antemano como termina todo.



4 comentarios:

Juan Villamota dijo...

Cuando me leí la Iliada hace algún tiempo también me llamaron la atención muchas de las cosas que comentas. A mí también me caían mejor los troyanos; desde luego, no sentí la menor simpatía por el protagonista, el altivo, caprichoso y cruel Aquiles.

Leyéndolo me di cuenta de que, aunque la Grecia Clásica suele evocar una imagen civilizada y sobria, los relatos homéricos se remontan mucho antes, a la edad de bronce, cuando esa región debía de estar sumida en el caos, el salvajismo y la violencia.

Si te gusta la Iliada te recomiendo que te leas la Odisea. Es mucho mejor: un relato más complejo y emotivo.

Di dijo...

Ja ja ja ja..las resoluciones de año nuevo literarias son las peores!
Yo de la Iliada no pasé de la tercera página, ánimo valiente!.

Jorge dijo...

Juan

Los griegos y los troyanos son una panda de salvajes. Y los dioses olímpicos ni te cuento.
La Odisea la descarte en su momento por resultarme la historia más familiar pero si dices que merece más la pena que la Ilíada la leeré. No se cuando, por que la pila de libros que tengo por leer es tremenda, pero la leeré.

Di
Gracias por lo de valiente, en cuanyo la termine te escribiré aquí los versos finales.

Saludos

marijelo dijo...

Yo también intenté la Iliada, pero con tanta lucha y tanta flecha dando en la teltilla de todo el mundo (ésa es la palabra que usaban en la traducción) pues al final lo dejé, creo que lo dejé por "Yo, Claudio".
¡Ánimo con ello!