26.11.05

Y la pérfida Albión también cayó

El pasado sábado se disputó en Twickenham el que hasta ahora ha sido el partido más complicado para los All Blacks en su tour por las islas británicas.

La tensión reinaba en el ambiente momentos antes de empezar el encuentro. Tras oír los respectivos himnos nacionales los All Blacks hicieron su tradicional "performance", en esta ocasión la haka fue especialmente violenta simulando un degollamiento. Realmente impresionante pero quizás no causó el efecto deseado en el rival porque en el minuto cuatro Inglaterra ensayaba y trasformaba sus primer tiro a palos del partido.

El público inglés rugía enbravecido por el comienzo del equipo local que parecía capaz de romper con la supremacía de los kiwis como una semana antes había hecho con sus vecinos australianos.

Pero la esperanza duró sólo 12 minutos.

El apertura Daniel Carter, la nueva super estrella kiwi, veía un hueco en la defensa inglesa y suministraba el balón al todopoderoso capitán neozelandés Tana Umaga que no desaprovechó la oportunidad de inagurar el marcador del equipo visitante.



Daniel Carter se sacudió los nervios iniciales transformando su primer tiro a palos y demostrando al público inglés que sus aires de celebridad tenían una base real en la que fundamentarse.

La respuesta local tampoco se hizo esperar y tras un golpe de castigo Inglaterra se adelantaba en el marcador con un escualido 10-7.

Los All Blacks respondierón modificando la estrategia desplegada en las semanas anteriores. El juego a la mano se hizo más escaso y la personalidad de Carter resultó más presente que en los partido previos. Verle jugar con el espacio es toda una lección de posicionamiento en un campo de rugby.

Se llegó a la media parte con un prometedor 10-13 para los dos equipos. Durante el resto del encuentro el duelo se hizo más duró pero los All Blacks consiguieron ir aumentando paulatinamente su ventaja en el marcador.


Los kiwis se tuvieron que emplear a fondo para contener la remontada local. Inglaterra ha presentado el mejor equipo, sin duda, del Hemisferio Norte en estos partidos internacionales de Otoño.

A 20 minutos del final del partido el marcador reflejaba un 16-23, que muestra que los locales nunca dieron el partido por perdido. Si además se tiene en cuenta de que los All Blacks jugaron con un jugador menos durante más de la mitad de la segunada parte debido a las targetas amarillas, casi consecutivas, de sus pilares. Es fácil hacerse una idea de la atmosfera enfurecida que se vivió en Twickenham durante los mintos finales.

La victoria inglesa parecía estar a sólo un paso pero cómo tantas veces se comprueba en rugby muchas veces un paso es demasiado. Y el partido llegó a su fin con un significativo 19-23 y con unos All Blacks exultantes al haber dado su paso definitivo en la consecución de su Grand Slam particular.

Esta tarde, en Edimburgo, será la última oportunidad de derrotar a los All Blacks en esta serie de partidos otoñales. Claro que no parece que Escocia este en condiciones de conseguir su primera victoria en 100 años de encuentros con los peligrosos kiwis.

2 comentarios:

Miquel dijo...

Has visto el diario que tienen en allblacks.com los jugadores?

Cada día uno escribe un post sobre el día que ha vivido: el día de su primera gorra (en alguna foto se ve la gorra, que existe de verdad) o como se vive el día de partido. Por ejemplo, ese día desayunan por separado para no armar jaleo. Y practican las touches la mañana del partido.

Jorge dijo...

Los diarios de los All Blacks molan mucho...es muy curioso ver la mezcla entre sentimiento de equipo y pretensiones personales...

la página de los kiwis no tiene desperdicio...